Creatividad. Una solución para Argentina.

febrero 28, 2009

La creatividad argentina en tiempos de crisis es conocida en todo el mundo. Pocas veces he escuchado referencias a la creatividad de otros países como he escuchado sobre Argentina. Creo que nuestra creatividad nos ha hecho recuperarnos de situaciones difíciles y muchas veces nos ha brindado motivos para seguir creyendo que se pueden cambiar las cosas.

Frente a la permanente desesperanza que noto en los argentinos, entre los que me incluyo, y el pesimismo que nos caracteriza, celebro la creatividad de gente que no se rinde y que busca maneras de seguir adelante. Las crisis son fuente de oportunidades y es bueno encontrar gente que las aprovecha.

Si este blog puede aportar algo para ayudar a cualquier emprendimiento de este tipo, quizás sea haciendo mi pequeña parte para difundirlos. Hoy escuche acerca de las editoriales cartoneras y me sorprendido no haber escuchado antes de ellas. La mejor descripción de estas editoriales que puedo recomendar es el articulo de Tomás Eloy Martínez en La Nación (http://www.lanacion.com.ar/1103987).

Estoy seguro que existen detractores de este tipo de actividades, estoy seguro que incluso pueden llegar a tener razones válidas. Aunque no las conozco y no me las puedo imaginar ahora. Creo que hay que defender actividades como Eloísa Cartonera y fomentarlas. No puedo hablar de Eloísa en particular, no conozco lo suficiente de ellos, pero el concepto me parece muy esperanzador. Actividades de este tipo pueden proveer trabajo a mucha gente, promueven creatividad y dan lugar a expresiones artísticas. Pero por sobre todas las cosas inyectan en la gente la idea que las cosas pueden cambiar, que existen opciones y que no hay que esperar que alguien nos solucione los problemas.

Podemos y debemos exigir que el gobierno mejore las condiciones de vida en Argentina, pero no debemos quedarnos sentados quejándonos. Seamos creativos y encontremos soluciones a nuestros problemas, hagamos cosas, tengamos iniciativa. Alguna vez escuche una entrevista a Muhammad Yunus, ganador del premio Nobel de la paz y fundador de Grameen Bank, en que la decía que la gente no debería preocuparse por encontrar trabajo, sino por generar trabajo; y si no saben como, pregúntenle a su mamá.

Apoyemos esta actividades en lo que podamos, tratemos de hacer que la gente las conozca y tratemos, por sobre todas las cosas, de fomentar la creatividad y la iniciativa en Argentina. Todo puede mejorar con creatividad y esfuerzo.

Si quieren leer algo mas sobre las editoriales cartoneras, acá hay algunos links que encontré interesantes:

Eloísa Cartonera
Sarita Cartonera
Andromeda blog. Collection of cartonera books at the Memorial library in Madison Wisconsin


¿Secuelas de la dictadura?

febrero 24, 2009

La Nación de hoy publica un interesante artículo de Mario Vargas Llosa con el título ‘Secuelas de la dictadura’ (http://www.lanacion.com.ar/1101835). Con su excelente prosa el autor describe un particular caso de corrupción en Perú y como es característico en él, su análisis va un poco mas allá del simple reporte periodístico.

Según el autor no deberíamos sorprendernos por un caso de corrupción de este tipo, que si bien hay motivos para alarmarse, solo cínicos y tontos deberían sorprenderse. Verdad casi perogrullesca para cualquiera que haya vivido en Argentina o en casi cualquier país de Latinoamérica, pero que no deja de sorprender leer en un diario… es interesante como la mayoría de la prensa y de la gente reacciona con sorpresa ante noticias de este tipo. Todavía mas interesante es, sin embargo y sin creer que sea tan sorprendente como el autor argumenta, es que este tipo de actividades encuentren clientela tan fácilmente.

Actividades ilegales abundan en Latinoamérica como casi en ningún otro lugar que yo conozca. La predisposición de la gente a involucrarse en actividades a veces dudosas y muchas veces claramente ilegales sería interesante de entender. No creo conocer a nadie en Argentina que dude en participar en algunas actividades ilegales sin ningún remordimiento y ante la vista de todos. La copia y comercio de música y películas truchas es un ejemplo típico. No es un tema de necesidad, no es robar para comer, ni siquiera por una causa defendible. Cuánta gente compra películas truchas para armar una colección casi ostentosa y lejos de estar avergonzados, es motivo de orgullo. No dudan en gritar a viva voz el ridículo numero de peliculas que han acumulado. Esta actitud no sorprende a nadie en Argentina, pero no es necesariamente aceptada en todo el mundo. Si bien música se copia ilegalmente en todo el mundo, la actitud de la gente frente a actividades ilegales es en general distinta. La actitud de los propios argentinos en estas situaciones cambia según se encuentre dentro o fuera del país. ¿Por qué hay actitudes distintas en una persona dependiendo del entorno? Porque existe conciencia de que esta bien o esta mal. Sin embargo, por algún motivo no parece estar mal involucrarse en actividades ilegales dentro de Argentina. Mas allá de la sensación de impunidad que existe en el país, hay una falta de condena social que lleva a que estas actividades no solo se toleren sino que muchas veces incluso se fomenten.

Hace unos días mientras compraba en un supermercado en Estados Unidos, el cajero se dio cuenta que uno de los artículos no tenia precio marcado. Con total naturalidad me pregunto si me acordaba cuanto costaba, le contesté que creia que si y le dije el precio. Me cobró lo que yo le dije sin dudar en ningún momento de mi buena fe. Estoy seguro que situaciones como estas se ven en Argentina, pero me sorprendería que fueran tan comunes como acá. Sería una oportunidad casi difícil de no aprovechar para pagar un peso menos y sería difícil encontrar un cajero que aceptara nuestra palabra sin dudas. Pero mucho mas sorprendente me parece analizar la probable actitud de la gente no involucrada. Si en Argentina volviera a casa y contara esto creo que mucha gente se sorprendería. Si volviera y contara que mentí y dije un precio mas bajo, mucha gente lo celebraría. No creo que encontraría mucha gente que me dijera que estuve mal o que no lo aceptara como una realidad incambiable de nuestro país. Muy distinta sería la reacción si yo contara lo mismo en Estados Unidos. Nadie se sorprendería de escuchar lo que paso, les sorprendería que yo lo contara dado que es una situación tan normal que mucha gente la obviaría. Si yo en cambio contara que mentí en el precio, la mayoría de la gente lo vería mal, casi nadie lo celebraría y casi todos, sean capaces de decirlo en voz alta o no, empezarían a desconfiar de mi y a mirarme como alguien de quien hay que cuidarse. Existe en este país condena social para este tipo de actitudes y es bastante aceptado que la condena social es una muy buena manera de cambiar actitudes y comportamientos. Sin ir mas lejos, no es otra cosa sino la condena social lo que esta acabando con el cigarrillo en Estados Unidos. Que hace falta para que la gente que no se dudaría en no mentir sobre el precio deje de celebrar este tipo de actitudes o, mejor todavía, empiece a condenarlas. Estoy seguro que existe mucha gente que en Argentina siente que es necesario que esta cultura del vivo se termine. ¿Por qué cuesta tanto condenarla en voz alta? ¿Por qué cuesta tanto vivir sin caer en la cultura del vivo? (No quiero presentarme como alguien que no cae en esta cultura, yo tengo una colección de películas de la que más de una vez me mostré orgulloso)

Mucha gente culpa constantemente a españoles e italianos de estas cosas. ¿ podemos ser distintos, no? Si españoles e italianos tienen esta fama por que no la tendríamos en Argentina? Si al final somos mitad tanos y mitad gallegos… Esto es discutible, pero pensemos por un momento que es totalmente cierto. Italia y España lograron progresar como sociedades y economías a pesar de esta cultura, a pesar de la corrupción. ¿Por qué nosotros no? No estoy diciendo que estas actitudes sean las únicas culpables de la situación en la que se encuentra el país, de ninguna manera. Pero si parece paralizarnos, parece hacernos sentir que las cosas no van a cambiar nunca. Que no podemos hacer nada salvo aguantar y quejarnos. Decimos que los políticos son todos corruptos y nos encanta condenarlos anónimamente o escarcharlos simplemente por ser políticos… ¿por que no podemos escarchar a nuestros amigos o conocidos cuando tienen la misma actitud que no soportamos en un político?


Intro

febrero 15, 2009

Un lugar donde ventilar frustraciones, quejas y otras yerbas sobre la política argentina. Pero por sobre todas las cosas, un lugar donde compartir ideas y experiencias para tratar de cambiar las cosas.